-Llegaba yo a casa de (los padres de ) Kohete , porque habíamos quedado. Tenía un jardín delantero enorme y, al subir unas escaleritas, estaba la puerta de entrada, que daba directamente al salón. Allí estaba su hermana con amigos suyos y me preguntaba que qué hacía ahí. Yo le decía que había quedado con su hermano y le preguntaba si estaba allí, a lo que me dijo que no, que se había ido. Genial, momento incómodo. Después aparecía su madre por mi derecha, que también me miraba con expresión de no entender qué hacía ahí yo, como si sobrase totalmente. Entonces llegó el susodicho, que, evidentemente, se había olvidado que habíamos quedado y estaba preparando el regalo de cumpleaños para un amigo suyo. Así que ya que me había pegado el viaje en coche pues le acompañé a comprar cosas para el regalo. Al volver a la casa había una fiesta, con toda su familia y también llegaron mis padres en algún momento.La entrada era ahora una terraza alargada con las escaleras de entrada al final a la izquierda. Un caos de gente aunque tampoco se veía tanta gente. Pero en el aparcamiento había un montón de coches (unos 4 o 5) y al acabar la fiesta yo me despedía de toda la familia de Kohete, aunque era todo muy incómodo porque todos parecían pensar que yo no debería estar ahí. En ese momento mi padre me ayudaba a llevar unas cajas al coche, aunque yo no reconocía nuestro coche, que era una furgoneta roja. Inmediatamente después la entrada de la casa estaba bloqueada por un muro en el que unos "topos" habían hecho un agujero por debajo para pasar y poder colarse a robar cosas. Tenía dos metros de espacio del lado de la casa para poder levantarse sin problemas, y el tamaño justo para deslizarse por debajo del muro aprovechando el agua que había en el suelo del túnel. Todo un poco claustrofóbico, así que, a pesar de ver pasar a un par de personas, yo preferí quedarme fuera y no probarlo. Luego había un escenario y teníamos que conseguir recuperar algo de los malos que estaban ahí, como resguardados en la fortaleza y necesitábamos ganarles (esta parte del final no la entiendo ni recuero bien).
-Estaba en el jardín de la casa de toda la vida de mi mejor amigo de la infancia, donde se encontraba toda mi familia, con mis tíos y primas de España. Mientras hacíamos algo les avisé de que tenía que ir a adoptar un perrito.Así que nos fuimos a un almacén abandonado en cuyo porte, lleno de trastos abandonados, había perros callejeros con algunas personas que se encargaban de cuidarles malamente. Allí yo dejaba que se me acercase el perro que quisiese para elegir así uno que se sintiese cómodo conmigo. Después de un par que se asomaron pero se alejaron en seguida uno vino corriendo y se quedo a jugar conmigo. Era un perrillo pequeño y blanquito que parecía un cachorro. De repente nos planteamos a ver si iba a estar enfermo e iba a ser mucho mayor de lo que parecía. justo entonces se meó por todas partes y encima de si mismo también, confirmando que había que llevarle urgentemente al veterinario a vacunarle. Luego yo iba al partido de waterpolo, llegando tardísimo sólo para ver el último tiempo. Al ir a disculparme con la entrenadora, me decía que ni me había podido meter a jugar de lo tarde que había llegado. Vi que estaba super enfadada. El partido había ido horriblemente mal y ella me decía que siempre que falta alguien los demás como que se descompensan y desmotivan, así que estaba muy decepcionada. Que cuando jugamos todos juntos lo podemos hacer genial. Para pasar el disgusto decía que se iba a comer una hamburguesa al TBC y que no quería ver a absolutamente nadie, a excepción del chico del equipo que tenía que llevar ella. Entonces nos quedábamos los chicos del equipo hablando incluido el biólogo. Yo explicaba que había adoptado un perrillo y por eso había llegado tarde y nos preparábamos para el siguiente partido, que les tocaba jugar a las chicas.
-Estábamos haciendo un experimento y a mí se me rompió la punta del microelectrodo que estaba usando, pero el chico que estaba con nosotros nos mostraba el puñado que teníamos todos ennegrecidos y deformes porque los había quemado. Así que teníamos que estirar nuevos, por lo que necesitábamos una llama. Para eso tenía que conseguir encender una flor de mentira de tela. Por eso encendía una vela e intentaba prender la flor con ella, pero no había manera. Así que mi madre me decía que probase con la vela de mecha roja, que con esa prendía seguro. Nada más acercarla el alcohol de la vela prendía rápidamente la flor, pero se apagaba demasiado rápido. Volvía a intentarlo pero no me daba tiempo a llegar hasta la litera en donde tenía que usarla.
-Ana Guerra era una de mis amigas de la carrera y estábamos recordando a modo de flashback los momentos previos a su primer concierto. Estábamos sentados en una especie de pabellón (canopy) de madera, sólo con algunas tablas en el techo para dar algo de sombra. Era una tarde de verano, soleada y de temperatura muy agradable. Estábamos todos de mi grupo de amigas de la uni y Ana Guerra, que era un manojo de nervios, mientras que todos los demás estábamos super tranquilos. Todo estaba silencioso y yo cerraba los ojos para disfrutar el momento y pensar qué hacer para tranquilizarla. Entonces la miraba y le acariciaba el pelo y Mrs. Flies se levantaba, se acercaba por detrás de nuestro banco, sonriendo, y me acariciaba el pelo a mí. Entonces me acercaba a la cantante y le susurraba al oído que estaba guapísima y que, spoiler, en el futuro lo seguía siendo. En realidad era un mensaje de audio recordando ese momento a la Ana del presente, que se sentía increíblemente sola en los momentos previos a un concierto más, mientras estaba medio recostada en el suelo, con un vestido celeste de tirantes muy elegante y con el fondo negro.
De repente la Alemana nos contaba (de vuelta al flashback) cómo corría muy rápido por un camino hacia una aldea entre dos acantilados bajos que iban creciendo.
-Estaba en una casa enorme y un poco laberíntica, de vacaciones con familia y amigos. Para variar, siempre mucha gente, aunque daba sensación de que había mucho espacio y no era para nada agobiante. Al principio iba buscando un baño, aunque no lo encontraba. Luego seguía al Roller, que volvía a llevar coleta. Me decía que luego se iba a dormir conmigo, así que yo me volvía a mi habitación y me ponía a buscar mi móvil, pero no aparecía en ninguna parte a pesar de que la gente me estaba ayudando. Aunque la verdadera frustración era que el Roller no iba a venir porque se había ido al salón con su novia y me había vuelto a dejar colgado.Yo salía de mi habitación y me metía en otra pero ya todo es confuso.
-Estaba en una especie de feria, de las de interior, con puestos de venta, como si fuese dentro de una cueva enorme. Veíamos en una especie de túnel que había pokemon, pero teníamos que meter la malo sin clavarnos unos pinchos y evitando que nos pique un escorpión que estaba en el techo del túnel, que era bastante estrecho. Mientras lo intentábamos salían el escorpión, un onyx y un geodude, aunque al geodude no lo veíamos. Peliverde me dice que tenemos que ir tras ellos, pero yo voy muy lento, así que me coge de la mano y me lleva corriendo detrás del onyx hasta una estación de metro abandonada. Una vez entramos vemos una sala con las vías en medio y unas escalerillas ascendentes llevando a un balconcillo interior con una puerta. Entonces se pone el sueño modo RPG y teníamos que conseguir un anillo que podía subir un nivel a la habilidad racial que tuviéramos (en referencia a las habilidades raciales del Skyrim como Histeria en masa, pero en inglés). A todo esto seguíamos teniendo que buscar a los pokemon, pero con equipación. Entonces yo me equipaba una espada.
-El orden está confuso, pero yo formaba parte de un organismo de defensa y nuestra misión era infiltrarnos en una mafia china con demonios. Había uno de cuerpo alargado y muy alegre e ingenuo que enseguida nos ayudó a entrar en el edificio, creyendo que formábamos parte de ellos. Así pudimos entrar a lo que parecía ser un almacén, cruzamos una puerta hacia un pasillo y allí entrabamos cada uno por una puerta, detrás de las cuales había saunas. Justo a tiempo antes de que llegasen los capos mafiosos. Nos separamos cada uno en una sala, ya que no sabíamos en cuál entrarían ellos y estaríamos en contacto a través de nuestros relojes electrónicos (vigilando que no se encendiesen mientras hablábamos con los mafiosos para que no nos descubran).
*Estaba con mi familia en casa, la cual parecía tener agujeros en el techo y escasas paredes. Se encontraba en medio de la jungla y tenía aspecto de una casa abandonada. Todos dormían y yo tenía insomnio. Estábamos en la misma habitación, en unas camas individuales que parecían estar elevadas del suelo. De pronto una boa se empieza a descolgar del techo, majestuosa, elegante y terrorífica. Alumbrada apenas por la luz de luna cae sobre las camas y comienza a acercarse a mí. La cojo y forcejeo. Intento gritar y ni sé si lo consigo. Es mucho más fuerte de lo que parece. Tengo que evitar que se enrolle sobre mi cuerpo o adiós muy buenas. Se empieza a enrollar en uno de mis pies y en un momento abre la boca y mi cabeza empieza a entrar dentro. Veo que algo más cae del techo. Un jaguar. Lo que me faltaba. Ahora si que grito para que todos estén alerta pero no se muevan. Se lanza a por mí y la serpiente. Me despierto pensando que ha sido la peor pesadilla en años, que contenía todo lo que me da miedo ahora mismo, incluido que llegue tarde a la presentación del TFM, que le pase algo a mi familia, que pierda a Argel y tener que enfrentarme a una serpiente. Evidentemente no me acuerdo de gran parte del sueño, pero los sentimientos ahí están.
-Yo era Spiderman y estaba persiguiendo a un criminal que se colaba en la zona segura de un aeropuerto. Justo estaba Katu txiki entrando con su familia y amigos por un acceso lateral, ya que tenían que viajar y tenían a un conocido que les podía colar. Como a mí no me dejaban pasar porque no tenía billete llevaba a Katu txiki al baño, aunque él estaba enfadado conmigo, así que tenía que decirle que era Spiderman y tenía que parar al malo que se había colado en el aeropuerto, para que aceptase intercambiarnos la ropa y así que yo pudiese pasar a las pistas de aterrizaje haciéndome pasar por él. Entonces perseguía al malo por las pistas hasta su avión privado, donde peleábamos, aunque en un momento que protegí a un amigo que estaba ahí intentaba lanzarle al malo telarañas para pararle, pero me daba cuenta de que ya no tenía las telarañas del traje por haberme cambiado la ropa con Katu txiki. Osea que al final el malo, que tenía el pelo gris, liso, cortado recto por los hombros y llevaba unas especie de botas con un poco de tacón, se escapaba. Entonces yo hablaba con mi amigo sobre lo malo que era que ni había conseguido averiguar la identidad del malo, a lo que él me contesta que si no había visto las botas que llevaba, que eso quería decir que sólo podía ser una persona, Emilio Tucci.
-Estaba yo con Silva y sus amigos, que al final habíamos quedado para cenar y salir un rato. Pero cuando estamos por ahí me encuentro con unos amigos que me preguntan por qué sigo en Elche, entonces veo la hora y son las 3 de la mañana (aunque parecía que fueran las 6 de la tarde aunque ya era de noche) y yo se supone que tenía que volver a Alicante (el último tren pasa a las 11). Me pongo a mirar el movil y veo que marca tres horas distintas, las 3, las 4 y las 9, conclusión, mi móvil no funciona. Inmediatamente le pregunto a Silva que hora es y cuando lo mira sale corriendo en dirección a la estación, por lo que deduzco que aún me da tiempo a llegar pero muy justo, así que me pongo a correr detrás de él. Después de un rato de correr y intentar adelantar bicis (si, me costaba, eran muy tocapelotas) me doy cuenta que no tengo la mochila y cuando se lo grito a Silva se sube a un bus. Mi explicación para eso, se había dejado la mochila en el bus y la iba a recoger, de modo que yo seguí corriendo solo a la estación.
-El instituto mola, al menos en este sueño. Primero estoy con un compañero de clase hablando de que el instituto no esta resultando muy difícil aunque si que se sufre mucho. De repente estoy andando con Silva hacia el instituto (estamos en el recreo y nos dejan salir a la calle) y nos encontramos con unos amigos que van disfrazados de ...algo, con trajes, cada uno mas o menos a su estilo. Después pasamos delante de la casa del libro, que estaba al lado del insti, y le digo que no tenemos tiempo porque tengo que volver a clase, pero al final entramos y es todo super tranquilo, en plan biblioteca, me encantan las tiendas de libros con su moqueta y todo silencioso (esto también lo pensaba en el sueño, bueno mas bien me daba cuenta de esto). De pronto estoy en clase de valenciano y la profesora esta repartiendo unos ejercicios corregidos que le habíamos dado y yo tengo un ocho. Los ejercicios eran de matemáticas y yo había contestado cualquier cosa, (una pregunta decia "Qué es lo que se añade" y mi respuesta era "añadiendo=igualdad" y debajo había puesto "Añade"). Al mostrárselo a una amiga que tenía menos nota vino la profesora y me dijo que yo no podía tener más de un 6, y empieza a corregirme un montón de cosas aunque al final no me baja la nota.
13/12/2011
-Estaba yo en un salón con gente (soy incapaz de recordar quién) y por algún extraño motivo la naturaleza se vuelve en nuestra contra y empiezan a entrar osos a atacarnos. Primero entraban dos, pero les ganábamos, aunque enseguida volvieron más asi que me subía a un sofá con cojines (ya que los osos no llegaban tan alto). Como era difícil aguantarse ahí arriba me caía, así que nos escondíamos en el baño. Después veía por la ventana del salón que estaban Silva , mis hermanas y mis primas en la terraza (de casa de mis tíos) que mi abuelo estaba enseñándoles a hacer asados (barbacoas) con unos pinchos muy raros dobles y triples y con carne más rara aún.
-En el siguiente me encontraba con una chica de mi clase (digamos tolerable) y me decía que se casaba y me cogía del brazo en plan padrino de bodas (con el otro brazo ella había cogido a otra chica desconocida)Y así me llevaba a donde era el banquete, una especie de bar de barrio, un poco bastante cutre. Ahí estaba su familia y sus amigos y yo veía a mi padre entre la multitud disfrazado de mujer (con peluca rubia, maquillado y con pendientes), también veía a un amigo disfrazado igual, de mujer (pero este sin peluca, que ya es rubio). A la hora de pillar la comida no sólo había que hacer cola en la barra sino que también había que pagar. No siendo suficiente, descubrimos, cuando todo el mundo tenía la comida, que no estaba bien cocinada (del todo hecha), así que nos empezamos a quejar!