Después de tener un "ataque de ansiedad", estando yo solo, por hablar de mis reflexiones de este mes de exámenes con una amiga, tener una pesadilla en la que el tema principal era la frase del título, no me parece nada bueno. (Qué frase más complicada he soltado ahí. Ole yo.) Y lo peor es que ni la entendía en el sueño, ni la entiendo ahora. Procedo a resumir el sueño:
Hacía un trato con 'El Maléfico', una especie de demonio espirituoso que daba mucho cague. Típico bicho feo de peli de terror que a mi personalmente me cagan mucho. Yo le decía literalmente la frase "Sólo quiero que mi vida tenga sentido", y yo tenía que hacer algo a cambio (lo cual, o no lo recuerdo o no llegué a saberlo en ningún momento durante el sueño). El caso, que lo único que hizo fue liármela, como hacen siempre los espíritus en las pelis, que nunca ayudan, y menos si haces un trato con ellos. Vamos, que después de varios aparatos electrónicos rotos, de dormir durante días enteros y de no poder salir de la habitación, caía en la cuenta de que él no había cumplido su parte del trato, ya que nada tenía sentido. No me había ayudado en nada. Asi que por tanto yo tampoco tenía que cumplir mi parte del trato y no tenía derecho a castigarme como lo estaba haciendo. También me daba cuenta de que estaba soñando (parte complicada, estaba soñando en el sueño, de ahi que no pudiese salir de la habitación en la que estaba, eso no pasa en la vida real [ojo, que hacer tratos con demonios si que pasa, todos los días... lógica de mis sueños, sin preguntas]), asi que sólo tenía que despertarme para evitar la mayor parte de las putadas. Al final conseguía mas o menos controlar al espíritu puto, aunque no había avanzado mucho en mi propósito original, darle sentido a mi vida, mas bien la había liado más. Y ya me despertaba con una sensación asquerosa importante.
Se me da de puta madre resumir, ¿a que si? Jajajaja.
Conclusión. No se qué coño estoy haciendo. Me da que estoy en medio de una crisis vital. Llámalo X. Que me cago en la puta, yo que creía que empezaba a encauzarme. Imagino que todo gran cambio requiere algo de confusión mientras te reordenas. Supongo que, sin quererlo ni beberlo, me hicieron darme cuenta de la magnitud de las decisiones que estoy tomando.
No me pienso echar atrás. Adelante con todo.
P/D: Futura entrada de conclusiones y prioridades vitales en ciernes. No se si habrá que esperar hasta el año que viene, pero es algo que tengo que hacer.